Categories Menu

Publicado el 17 enero 2013 | 0 comentarios

Casablanca: tócala otra vez, Sam

El azar ha querido que el comienzo de este blog de viajes y cine coincida con el 70 aniversario del rodaje de Casablanca, película estadounidense dirigida por Michael Curtiz. Drama romántico que protagonizan Humphrey Bogart (Rick Blaire) e Ingrid Bergman (Ilsa Lund) en el marco de la lucha de la resistencia (todos queremos pertenecer a la resistencia cuando vemos este y otros  filmes) contra los nazis en una Casablanca bajo el control del gobierno de Vichy.
La fotografía la dirigió Arthur Edeson, que había trabajado antes en El Halcón Maltés (donde también coincidieron Bogart y Sydney Greenstreet o el señor Ferrari, propietario del club de la competencia en la película de Curtiz), y la música la puso Max Steiner.

Qué delicia de película y que dulzura de Ingrid Bergman, casi siempre fotografiada en su perfil izquierdo, en su mirada nostálgica y sus tiernos labios cuando está frente a Bogart en los instantes anteriores al que será uno de los besos cinematográficos más conocidos de la historia del cine. Por cierto, que escalofrío sentí al conocer que para el papel de Rick pudo ser elegido Ronald Reagan. Suerte que lo llamaron a filas o algo así.

En la película se cuecen varios ingredientes de lo más cinematográficos: historia de amor y desamor, la Alemania nazi, la resistencia, la clandestinidad, historias de asilados políticos, de ladrones, el tráfico ilegal de armas, la vida de los locales nocturnos, el juego…

Aunque hay lecturas de la película o de alguna de sus escenas para todos los gustos, en términos freudianos por lo que se refiere a un posible complejo de Edipo en el caso de Rick , o una interpretación de su relación con el Capitán Renault en términos de homosexualidad reprimida, a nosotros no nos interesa otra que la primera que se nos presenta, entre Ilsa y Rick, y que nos ha dejado frases que nuestros oídos no podrán olvidar: “Siempre nos quedará París”…”Los alemanes iban de gris y tú vestías de azul”…”Tócala una vez, Sam, en recuerdo de los viejos tiempos”…”Louis, creo que este es el principio de una gran amistad”…”Capture a los sospechosos de siempre”.

Lo curioso es que en todo el filme no aparece ni una sola imagen real de la ciudad, pero por fin alguien ha conseguido recrear el Rick’s Café, una ciudadana americana apasionada de Casablanca ha reconstruido los decorados del café hasta convertirlo en un lugar real donde entrar a tomar una copa e incluso escuchar el piano cuando alguien dice “Tócala otra vez, Sam”.

Los olores y colores de la ciudad se mezclan en la Nueva Medina, algo que hay que vivir en directo para captar la esencia de la vida cotidiana, la calidez de sus gentes, los turistas embriagados por el aroma de las especias que se mezclan en los zocos, las callejuelas y las plazas.

Para alojarse, una buena elección es el Hotel & Spa Le Doge, de la selecta cadena hotelera Relais & Chateaux. Y no puede faltar una visita a un hammam, como Les Bains Ziani, donde por un módico precio se puede añadir a la entrada un masaje, una exfoliación y muchos otros tratamientos que os dejarán como nuevos tras un día de caminata por la ciudad.

La tranquilidad que se respira ahora, nada tiene que ver con la lucha de la resistencia contra la ocupación nazista.

A pesar de todos los cambios en la historia, de la occidentalización de la urbe y de su carácter cosmopolita, Casablanca conserva sus raíces y su sabor. ¿Ya estais viajando hasta allí?

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Info

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close